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Poder al Centro: Detención de Juan Carlos “N”

  • Foto del escritor: Maria Teresa Montaño
    Maria Teresa Montaño
  • 14 oct 2018
  • 3 Min. de lectura

Por Mary Delgado



La tarde del 9 de octubre, casi simultáneamente de que se confirmaba la responsabilidad de Juan Carlos “N” y su pareja sentimental, en la desaparición y asesinato de entre 15 y 20 mujeres, el diputado del PRD, Omar Ortega, reprochaba en la sede del Congreso Local al fiscal de justicia, Alejandro Gómez, que la detención de estos homicidas seriales fue fortuito y no como consecuencia de una investigación diligente y oportuna, algo raramente visto en la dependencia, si no hay reflectores de por medio. La respuesta del fiscal, que en ese momento comparecencia ante el pleno como parte de la Glosa del Primer Informe de Gobierno, fue desviar la atención hacia un simple “qué bueno que ya lo detuvimos”, dejando de lado el punto central del cuestionamiento del legislador: la incompetencia de la FGJEM para acelerar de manera metódica y rápida, la búsqueda de desaparecidos, mediante procesos de investigación científica y altamente eficaces.

 

Pero no es la primera vez que estas “casualidades” saltan a la luz. Recuerdo al menos otro par de casos en la gestión de este funcionario y de Alfonso Navarrete Prida, siendo procurador de justicia, cuando detenciones de secuestradores de alto impacto –secuestradores profesionales-, se dieron fortuitamente por detenciones de policías municipales que, en cruces de información institucionales, resultaba que la Fiscalía o Procuraduría, entonces, les arrebataba el caso y lo publicitaba con espectacularidad, pasando por grandes investigaciones, lo que en realidad eran “golpes de suerte” o “robo de casos”, previa fabricación de historias, testigos y culpables.

 

En fin, a lo que voy es a lo siguiente. También esa tarde-noche, al finalizar la comparecencia y tumultuosa entrevista por parte de representantes de los medios que cubrimos su comparecencia, logre que al menos me respondiera una pregunta que me parecía clave: ¿Tiene idea desde cuándo –Juan Carlos N- estuvo operando en la zona?, pregunte. El servidor público contesto “tener indicios hasta ese momento”, de que Juan Carlos N, inició sus actividades criminales desde el 2012, dijo. De entonces a la fecha, pasó un tramo de seis años. Seis años, con muchos días y semanas en medio, en que fueron desapareciendo mujeres en Ecatepec, también fueron creciendo las denuncias de feminicidios en la zona –incluyendo cuerpos expuestos en la vía pública y otros horrores-, al mismo ritmo que la Fiscalía General de Justicia y el gobierno del Estado de México, realizaban maniobras de todo tipo para ocultar evidencias, esconder padrones de desaparecidos, ocultar cifras o maquillarlas. Años y semanas en que Juan Carlos N, ante la impunidad imperante, continuó con la purga de mujeres, estableciendo un modus operandi criminal, que durante más de seis años, fue exitoso.

 

Por vía de Dios que dos investigadores que andaban por la zona supuestamente indagando la desaparición de una bebé, estos sujetos fueron detenidos al despertar sospechas por la carriola en que transportaban restos humanos, pues de lo contrario Juan Carlos “N” hubiera seguido con su “misión personal” de purgar al mundo de mujeres y a estas fechas seguiría enlutando familias, para en un par de años contar otras docenas más, sin mayor problema.

 

Omar Ortega no andaba perdido en su hipótesis, los reporteros que hemos cubierto por años esa dependencia, sabemos de muchas historias que se esconden detrás de la incompetencia que caracteriza el sistema de procuración de justicia; además el legislador, como dirigente y diputado tiene información y contactos importantes y de primera mano en la zona.

 

Hasta cuando los mexiquenses contaremos con una institución si no eficiente, al menos, menos corrupta, diligente y sensible. Parece mentira que escriba esto último y los ciudadanos nos tengamos que conformar con tan poco… ¡carajo!

 

*PODER AL CENTRO, Columna premiada con la “Presea Manuel Buendía 2016”.

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